LA LLEGADA DE INMIGRANTES EN LANCHAS AUMENTA, FRENTE AL DESCENSO DE LA INMIGRACIÓN EN GENERAL
Publicado por quiu el Julio 27 2010 08:46:16
La crisis económica y el intenso control de las fronteras han provocado que los primeros meses de 2010 hayan registrado un fuerte descenso del número de inmigrantes que han llegado hasta las costas españolas.
En total, desde enero de este año han llegado al país un total de 1.334 inmigrantes, cuando a lo largo de todo 2009 la cifra se elevó hasta los 7.299. Se trata de datos ofrecidos ayer por el director del Centro de Coordinación para la vigilancia marítima de costas y fronteras, el comandante Lobo Espinosa.
Noticia ampliada
La crisis económica y el intenso control de las fronteras han provocado que los primeros meses de 2010 hayan registrado un fuerte descenso del número de inmigrantes que han llegado hasta las costas españolas.
En total, desde enero de este año han llegado al país un total de 1.334 inmigrantes, cuando a lo largo de todo 2009 la cifra se elevó hasta los 7.299. Se trata de datos ofrecidos ayer por el director del Centro de Coordinación para la vigilancia marítima de costas y fronteras, el comandante Lobo Espinosa.
Los números ponen en evidencia que se ha producido un descenso incuestionable. No obstante, tal y como reiteran las organizaciones de ayuda a los inmigrantes, el problema de la inmigración irregular no está resuelto mientras haya quienes corran el riesgo de cruzar el Estrecho en condiciones de seguridad inexistentes.
El rescate de tres inmigrantes a bordo de una lancha de juguete al sur de Punta Carnero en la mañana de ayer fue tan sólo un episodio más de los seis registrados durante este mes. Los rescatados en todos los casos, a excepción del rescate de una zodiac con 51 subsaharianos - nueve de ellos niños -, utilizaban lanchas inflables de playa para tratar de alcanzar las costas españolas. Llama la atención el hecho de que comienza a detectarse, por otro lado, la presencia de embarcaciones de juguete tripuladas por una sola persona, como ocurrió el pasado viernes al suroeste de Tarifa.

Goteo
La Guardia Civil de Ceuta ha constatado desde el pasado mes de marzo un incremento en el número de balsas que salen de Marruecos para intentar alcanzar las costas de Andalucía o Ceuta, aunque no en el número de inmigrantes que ocupan este tipo de embarcaciones. Estas balsas están ocupadas por un promedio de entre cuatro y siete inmigrantes subsaharianos, los cuales suelen abonar unos 150 euros en Marruecos para adquirir esta embarcación, con la que se hacen a la mar. En menos de cinco meses, según los datos aportados por el instituto armado, han sido interceptados en el Estrecho más de cien inmigrantes subsaharianos a bordo de este tipo de embarcaciones, cuyo principal peligro estriba en la fragilidad de las mismas. La cifra global, sin embargo, desciende, porque en los últimos años estas travesías ilegales se realizaban en pateras o «zodiac» donde el número de ocupantes solía superar la veintena en cada viaje.

La Guardia Civil explica que los inmigrantes suelen hacerse a la mar sin tener nociones de navegación, por lo que muchas veces se suelen ver sorprendidos por los cambios de corriente en el área del Estrecho, al confluir dos mares. Los inmigrantes utilizan las embarcaciones de juguete porque confían en que sus reducidas dimensiones - las más pequeñas tienen poco más de un metro de eslora - les hará pasar desapercibidos para los sistemas de vigilancia, especialmente para el Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) de la Guardia Civil. No obstante, muchos no terminan su travesía, ya que los buques mercantes y ferrys que transitan por el Estrecho dan aviso a Salvamento Marítimo cuando avistan alguna de estas embarcaciones. También es frecuente que sean los propios tripulantes o sus familiares quienes avisan mediante teléfono móvil de que han quedado a la deriva.

Fuga de cerebros
Sí resulta más evidente la bajada de llegadas de inmigrantes subsaharianos. Lobo Espinosa apunta los efectos de la crisis han colaborado a reducir la inmigración en un porcentaje que se sitúa entre el 5 y el 10 % debido al freno del efecto conocido como 'fuga de cerebros', por el que optaban por abandonar países como Senegal, Mauritania o Cabo Verde personas con trabajo fijo. «Estas personas, que eran funcionarios o gente con trabajo estable, creían que la situación en Europa era mejor, pero ahora con la crisis ya no se arriesgan», dice.

Pese a este descenso de las cifras, la Guardia Civil no ha disminuido los medios materiales ni humanos destinados a combatir la inmigración ilegal, ya que es consciente de que en cualquier momento puede volver a aumentar.